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Imagen Del Halcon

La metáfora como herramienta para construir conversaciones en los equipos.

Se caracteriza por unir dos descripciones diferentes, una real, y otra imaginaria… la utilizamos para transmitir lo que pensamos con una intención didáctica, descriptiva, está con nosotros todo el tiempo: nos orienta, nos cuestiona, nos constituye, nos explica. Además, tiene la condición necesaria para estimular el hemisferio derecho, del cerebro, suscitando la visualización de las situaciones y facilitando la evocación de imágenes, sonidos y experiencias

La metáfora tiene la ventaja de abordar cualquier situación desde una perspectiva distinta a la de hacerlo directamente; de esa forma quien la formula puede referirse con facilidad a un tema específico dejando un mensaje de interpretación que genere nuevas posibilidades.

La metáfora permite desde la incertidumbre disparar el pensamiento, quien inicia un procesamiento de información, cuando el cerebro recibe historias evocadoras, nuestra imaginación es conducida a explorar y navegar por la mente, encontrando significados que permiten despertar la creatividad, Cuando hablamos metafóricamente, promovemos un trabajo al interior de las personas, conduciendo estás a mejorar nuestro entorno y la vida de quienes nos rodean, con la  metáfora provocamos un aprendizaje vivencial, desde lo visual, auditivo o sensorial.

 “No olvidamos nunca lo que hemos descubierto”.

La metáfora desde lo auditivo nos invita a desarrollar la capacidad de escucha y comprensión, desde lo visual representa una o más ideas mediante imágenes que transmiten información sin apelar al lenguaje verbal, con los símbolos y signos utilizamos la asociación o asociaciones subliminales de las palabras para producir emociones conscientes. Cuando conectamos lo que sentimos, representamos un momento de lo que etnos viviendo, las emociones afectan el estado físico, cuando hacemos conexión con las palabras el cerebro se integra, por esto decimos que el cerebro es el órgano responsable del sentido, controla todas funciones vitales tales como los pensamientos, la memoria y el control del cuerpo.

Nuestro método CMP promueve el trabajo corporal desde esta gran herramienta lingüística: La metáfora empodera y genera en los participantes un aprendizaje que se incorpora desde lo que se descubre en cada experiencia.

 Metáfora del Halcón

Un rey recibió como obsequio dos pequeños halcones y los entregó a uno de sus hombres para que los cuidara. A la mañana siguiente el Rey salió a su balcón y miro al cielo y solo vio a un halcón que volaba y llamo al cuidador para preguntarle que sucedía con el otro, a lo cual el cuidador respondió:

– La verdad no sé lo que le pasa a ese halcón, esta sobre una rama y no quiere volar.

El rey mandó llamar a varios curanderos y sanadores, pero nadie lograba hacer volar a aquel pequeño animal.

A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.

– ¿Cómo lo han conseguido? Traedme al autor de ese milagro, dijo el rey.

Enseguida le presentaron a un sencillo campesino.

– ¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo lograste? ¿Eres mago, acaso?, preguntó el rey al campesino.

Aquel hombre contestó: Alteza, lo único que hice fue cortar la rama sobre la que reposaba. El pájaro no tuvo más remedio que empezar a emplear sus alas y echar a volar.

Te invitamos a reflexionar

Un pájaro nunca tendrá miedo de volar porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas.

Y ahora:

¿A Cuántas ramas estas aferrado en tu vida?

¿Cuándo las pusiste? ¿Cómo seria estar sin esas ramas?

 

 

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